one million miles away

¿Parece lejos verdad? pero ¿es mucho? ¿sí? ¿seguro?

Porque ¿qué nos encontramos a un millón de millas? O sea a millón y medio de kilómetros. ¿qué podemos encontrarnos?.
Poca cosa. Es casi nuestra casa, el universo vacío.

Nuestra Luna se halla de nosotros a sólo unos 400 mil kilómetros, casi 250 mil millas. Venus a algo menos de 40 millones de kilómetros o 27 millones de millas.

Así que ¿qué podemos encontrar a un millón de millas? Nada excepto la soledad del negro Universo en el que vivimos. Un universo en el que la luz es casi una excepción.

¿Por qué entonces escogió el inclito guitarrista irlandés Rory Gallagher esta distancia para contarnos lo lejos que estaba de casa? ¿Porque rimaba?, quizá. Pero creo que fue porque a veces los números no importan.

La auténtica distancia, la verdadera lejanía no se mide en kilómetros ni en millas. Se encuentra cerca de nosotros: en la barra de un bar en la que sólo resta un dormido camarero que aguarda a que el último cliente se marche.

La auténtica lejanía se mide en bites de soledad. Gallagher, un gran poeta que encontraba la inspiración en la barra de un bar, lo sabía bien.

La soledad, la oscuridad, la lejanía no están en las medidas. Está en nosotros.

Como Ripley, la comandante de la nave Nostromo. Lejos de su casa, dormida, sola, aunque acompañada de un silencioso Alien que hospedado en sus entrañas no pudo acabar con ella; mas al contrario la hizo mucho más fuerte. Su fortaleza nació de su soledad. La compañía no es sinónimo de seguridad, mas al contrario.

Nunca estamos solos, siempre estamos con nosotros mismos.


The Wall of Fame (Dublin). Felipe Ramírez 2019.

la discontinuidad

La Naturaleza no hace saltos

La sabiduría aristotélica ya determinó que el Universo debía ser continuo. La continuidad es uno de los conceptos matemáticos más valiosos que se han formalizado. La continuidad nos da confianza en nuestros procedimientos de medida que no tienen saltos sino aproximaciones. I. Newton y G. Leibniz aceptaron esta norma que es fundamental para dar sentido a su cálculo infinitesimal garantizando el comportamiento adecuado de los infinitésimos, cantidades arbitrariamente pequeñas.
Era impensable que la Naturaleza diera saltos. Tras largos y profundos debates, los matemáticos consiguieron formalizar este concepto gracias al trabajo de muchos, como el del gran organizador que fue A. Cauchy. El espeluznante genio de G. Cantor trajo el desasosiego en el universo matemático: su Hipótesis del Continuo es origen de amplios debates en el seno de la filosofía, la lógica y la meta-matématica.

La mecánica cuántica dio al traste con la continuidad del Universo. Para explicar el universo atómico debemos aceptar que las partículas subatómicas se mueven sin pasar por todos los puntos intermedios, dicho de forma coloquial. El denominado salto cuántico que originó entre otras, una larga y encarnizada discusión entre N. Bohr y A. Einstein viene a decir que en el seno de un átomo los electrones son mágicos: “ahora los ves, ahora no los ves“.

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Marcos Mundstock

Breve y sencillo homenaje a un gran filósofo contemporáneo devenido en cómico desaparecido el 22 de abril de 2020.
Fue y siempre será la voz de Les Luthiers, ese inclasificable grupo cómico lleno de desbordante genialidad.

“Si no puedes convencerlos, confúndelos.” Marcos Mundstock.

Recojo una de sus célebres citas que sin saber que era suya, he practicado toda mi vida como profesor de Matemáticas. Es una receta infalible.

Y un consejo a los profesores noveles: síguela a pies juntillas. El triunfo está garantizado.